A ver, que me desvío otra vez… pero es que era a colación de que siempre hay una primera vez para todo y sin pretender fanfarronear de experiencias miles, si que puedo asegurar que esta iba a ser la primera intelectual que me tiraba, en serio. Menudo interrogatorio. Pero hasta el granito, cuando se somete a una presión excesiva, se deforma y rompe. Cerré los ojos, absorbiendo como un colegial aquellos labios ardientes en los que se fundía la nata y, apenas los volví a abrir, la muy zorra se había girado, bajándome el slip y chupándome los huevos, pero con todas las letras: me sorbía uno con sus labios, estirándolo hasta hacerlo desaparecer en su boca y, sin soltarlo, lo lamía y relamía, provocándome una mezcla explosiva de placer y dolor. Tras un estrechón de manos, algo distante por su parte y siempre galante por la mía, alzándola con la punta de sus dedos hasta llegar casi a mis labios, la siguiente pregunta es la procedencia:Gata (madrileña), por Dios, ¿no se nota? ella, abriendo con blancas. ¡Qué manera de chupar! ¡Menuda mamada me estaba haciendo!… Ella, al ver que yo me detenía captando miles de sensaciones en un solo punto, apretó mi cabeza para que siguiera con mi ración de nata. |