temía que tu aparecieras, que me quitases lo que más quiero en el mundo. pues no pelotudo, el problema es que me despisté en la red y me encontré con una newtraning canadiense muy linda y ninguna se resiste a los encantos de este viejo navegante – decia Trinchera – por cierto, vuelvo allá, que veros coger me la ha puesto dura. parece que fue ayer cuando te llevaba en brazos, ahora eres toda una mujercita, se que no te gusta este matrimonio, pero gracias a esta unión, podremos ser más fuertes. no tiene valooooorIngrid no podía evitar llorar, abrazó a Saintblood con fuerza, ambos jóvenes se dirigieron al borde de la azotea. Trinchera se fue a su puesto, una silla que poseía la tecnología para meter programas y meter su mente en la maquina, también tenia un sistema de apoyo vital para proteger su cuerpo, pero antes de sentarse y colocar sus cables, miró a Saint y le dijo. adiós padre – decía fríamente Ingrid. |