Note que debajo de su pantalón su excitación estaba dando su fruto y que poco a poco se notaba como crecía. Me agache y empecé a recordar como me la habían chupado, y así empecé a lamer ese cucurucho de fresa con nata que el destino me había puesto en mi boca, y chupa que te chupa, esa sensación era tan placentera tanto para el como para mí, ya que lo note por los movimientos de cadera que iban acompañando la follada de boca que me estaban haciendo. Estaba terminándome de lavar las manos cuando oigo que Joan me dice desde fuera, quieres tomar algo, ( en mi interior pensaba pues todo tú quiero), no gracias ya he desayunado antes de salir de casa. Me soltó y se agacho hasta lograr encontrar con su boca mi polla que introduzco en su boca y empezó a chupetear como si de un biberón se tratase, su lengua recorría mi capullo que me hacía estremecer de placer. Joan me dejas ir al baño. Sabía que era el momento de aprovechar y ver quien se situaba detrás de mí, intente darme la vuelta para verlo pero estamos tan apretujados que me era imposible, en eso que note un dulce olor a perfume y un cálido aliento en mi cuello y me susurro al oído, si te gusta lo que sientes no te bajes en esta parada, continua el trayecto. |