Una vez vestida y maquillada, me coloco una peluca que fijo Muy bien con ganchos a mi pelo y me llevo de nuevo a la sala y comenzó su juego de seducción que se convertirá en mi mayor adicción. Luego comenzó el vaivén, primero de a poquito y luego iba incrementándose paulatinamente y mientras lo hacía, su hijo (PEDRO) gemía como loco desesperado. Mientras lo hacía, luego de quince minutos, eyaculó dentro de mi boca. Patricia satisfecha me pidió que me acostara a su lado, que lo masturbará cariñosamente y así lo hice. Mientras lo hacía comenzó a despertarse, y su madre frente a nosotros le hablaba: papi mira lo que te traje, una novia, ¿te gusta hijo? El respondió que sí y a partir de allí todo cambio, el tomo el control sobre mi y colocando ambas manos sobre su cabeza comenzó a introducir su pene de 19 cm, grueso y venoso, con fuerza en mi boca hasta el fondo. Lo hice de forma obediente, como buena niña. |