No hay de que Inés, sabes que tú eres mi niña. le di un beso y me marché. Sara me llamó, eran las 4 de la tarde, debía irme con ella, ya que cuanto antes acabara mejor, que había quedado con mis amigas, aunque no me importaría nada que se alargara la cosa. Vaya niña, no debería dejarte beber, pero… jajaja era broma, bueno ¿te vas a quedar mucho por aquí? su cuerpo estaba moviéndose, tenía ganas de bailar. ¿pero por qué?Pues no lo se, quizá tu, quizá el alcohol, tu vestido, llevo tiempo sin querer una relación con nadie… yo que se… se quedó callada, sin decir nada pero me abrazó. Buena idea me levanté un poco inquieta, sin duda me encantaba, pero me acordé de que debía darle las gracias. |