Estando así se nos ocurrieron algunos temas de conversación que afianzaron la ternura que respirábamos, pero se hacía tarde y debíamos dormir por lo menos algunas horas. Ray nos esperaba en un bar de la carretera. Como era de esperar, resultó tan cursi como la mayoría de las madres:¿No le vas a dar un beso a Sócrates?El enano se lanzó a mis brazos y tuve que agarrarle del culo para que no resbalara. A pesar de que lo pactado era solamente el contacto de pieles, nuestros sexos se alzaban como valientes conquistadores. Oriol pasó el primer tramo del trayecto cantando. Estando así se nos ocurrieron algunos temas de conversación que afianzaron la ternura que respirábamos, pero se hacía tarde y debíamos dormir por lo menos algunas horas. |