le di un beso y me marché. Cogí dinero y me fui a la discoteca, allí estaban ya todos bebiendo y bailando. Mira Sara, no se si fue el alcohol, la juventud, el ambiente, pero me puse como una moto. He de decir que era una mujer preciosa, esta era 2 años menor que mamá, tenía unos 32 por esos tiempos, tenía un buen tipo, pelo castaño, ojos oscuros, negros como la noche, alta, buenos senos y una sonrisa emprendedora. No hay de que Inés, sabes que tú eres mi niña. Pues la verdad es que si, te podrías haber quedado en vez de marcharte cuando todos. |