Algunas, antes. Cuando ya empezaba a cansarme del bailoteo, aún con el incentivo de 500 € asomando por el elástico del calzoncillo, me animó un huevo con el número de la fresa. Estos, que se las saben todas, suelen desearles una agradable estancia, “a usted y su sobrino”, con esa sonrisa que te dan ganas de partirla la cara cuando menos…Cristina rompió moldes. Yo… negocios Con un movimiento de manos que pretende ser lo más vago posible e indicarle…pasemos al siguiente tema, mientras ella aprovecha para observar mis labios, no sé si con pensamientos lascivos pero si una mirada que me pareció hambrienta y a la par para lanzar la pregunta de rigor: ¿CASADO? ¡Ja, ja, ja! Me alegro que me haga esa pregunta. Menos mal que se abrió la puerta en ese momento, porque los gritos que dio la señora –con dos niños, a los que trataba de tapar los ojos podían haber acabado prestando declaración en comisaría. Me ha tocado lidiar el catálogo completo de ganaderías. |