Déjame subir encima tuya Papi. dijo efusivamente,¡¿Qué?! respondí sorprendido. Elena y yo nos acordamos a menudo de ese día, y la verdad es que no se porque nunca lo repetimos, supongo que fue algo que surgió en el momento y preferimos quedar con ese recuerdo, aunque siempre me quedó la espinita de ver como alguien se corría en su coñito. Sigue mirando el video Papi, me susurró Marta al oído, quiero que veas como se follan a tu hijita que se que te gusta. le respondí. No Marta, eso no por favor, es demasiado, imagina que diría tu madre, no se como he podido dejarte llegar tan lejos. |