Ningún problema. Estaba roncado. Redactora Jefe. No había ninguna duda que la tía era una redomada puta; al menos en ese momento, parecía que habíamos intercambiado los papeles…Se la metió de golpe en la boca y creo que rocé su garganta, pues al volverla a sacar, su respiración se hacía ahogada, pero lejos de amilanarse volvió al ataque ensartándosela de nuevo hasta la campanilla. Les juro que no soy ningún antiguo participante de Gran Hermano, no me conocen aún en ningún plató del Tomate o de Salsa Rosa, ni he cobrado por aparecer en las revistas de marujeo. Tengo que aclarar que se trata de un trabajo como otro cualquiera, sometido a la cruel tiranía de la oferta y la demanda y de carácter estacional; es decir, la demanda sube en verano y Semana Santa y se reduce a unas cuantas clientas fijas el resto del año. |