Aquello sí que me asustó. De cualquier modo, esto es irreversible… no hay actividad en el cerebro. La sombra proyectada en la pared rojiza por Frida cambió de mostrar su silueta, a mostrar la de un hombre, con sombrero de ala ancha y cuya mano derecha era un guante con agudas cuchillas en los dedos… la sombra tomó forma, Freddy estaba ahora allí – Mi novio es bastante celoso, ¿sabes…. Eres… eres muy buena, perrita… jadeó, cuando notó mi calor sobre su polla supurante… me ensarté en ella, pero esta vez, fue un gemido de intenso placer lo que salió de mis labios. Ya había perdido el control durante demasiado tiempo, era hora de que lo recuperase… y me llevase mi parte. La pregunta es, ¿lo lograréis vosotros…. |