Entré con mucho temor, y después de dar muchas vueltas, esperando que la gente se fuera, Patricia, al ver mi nerviosismo me preguntó que deseaba. Necesito que vivas aquí, conmigo, mientras estés aquí, yo me encargare de hacer de ti toda una mujer, te pagaré un tratamiento a base de hormonas, te mandare a hacer implantes en caderas y glúteos y costeare todos los tratamientos o cuidados que necesites, que representaran el pago por tus servicios, además de ropa, casa, comida, te enseñare a vestir, maquillar, peinar y actuar como una mujer, pero para eso, tendrás que tener todo limpio, en orden y hacer lo que yo te pida… Le pregunte, que tipo de cosas haría, a lo que respondió, ¿quieres saberlo? Al escuchar mi respuesta, que no fue otra que un rotundo Si, salió de la sala…Me dejo esperando allí; fue al frente, cerró la tienda y volvió, me tomo de la mano y me llevo al baño… Me desvistió, me hizo que le diera vueltas, que le modelara, lo cual hice con mucha excitación, procedió a tocar mis nalgas para ver cuán duras y grandes eran, luego las piernas, así como un hombre tantea a una puta de burdel que hará suya… después de ver la mercancía, me dijo que estaba bien, que haría de mi toda una perra en celo, obediente, sumisa y siempre deseosa de placer, lo cual después de todo este tiempo, admito que logró con éxito, porque así soy en la actualidad. Me procedió a depilar todo el cuerpo con una espuma que retiró luego de unos pocos minutos, dejándolo totalmente libre de bellos, excepto mi cabeza y cejas. Me tomo de la caderas y comenzó a hundir su cabeza. Mientras lo hacía comenzó a despertarse, y su madre frente a nosotros le hablaba: papi mira lo que te traje, una novia, ¿te gusta hijo? El respondió que sí y a partir de allí todo cambio, el tomo el control sobre mi y colocando ambas manos sobre su cabeza comenzó a introducir su pene de 19 cm, grueso y venoso, con fuerza en mi boca hasta el fondo. Entré con mucho temor, y después de dar muchas vueltas, esperando que la gente se fuera, Patricia, al ver mi nerviosismo |