Enrique se bajó los pantalones y cogió la cabeza de Ingrid, que la dirigió a su pene, Ingrid, estimulada por el olor de Enrique, cerró los ojos y engulló ese trozo de carne. nadie puede darle lo que se merece, tu te mientes a ti mismo pensando que puedes, pero yo si que sé que no puedo, pero puedo darle lo que tu le has negado, la verdad, el derecho a elegir, libertad, cosas que le negaste – decía Saintblood. Enrique lamentaba la muerte de Trinchera, hicieron varias acciones anticorporativas juntos, pero por distintas razones, mientras que el lo hacia por una causa mayor, Trinchera lo hacia por pura diversión. Poco a poco empezaba a acelerar, las piernas de Ingrid se cerraron alrededor de las piernas de Enrique, mientras olía a su hermano, sentía como el orgasmo le llegaba. Un año despuésEl maestro de ceremonias del concierto empezó a dirigirse al publico que gritaba con pasión. La joven miró a Enrique aún con la polla metida en la boca, lo miraba de forma curiosa, la ultima vez no era tan dulce con ella, de modo que no pudo negárselo, movió su cabeza más rápido, tanto que Enrique eyaculó dentro de su boca. |