En total aquellos días en que estuve solo llegué a hacerme casi diez pajas excitado por la grabación de mi madre y nuestra vecina. En cuanto vi las imágenes del trío en la revista y formé en mi mente la imagen de mi madre y Maite en tal postura, mi excitación se disparó y descargué todo lo que contenía mis testículos. Depositamos la caja en la habitación donde se colocaría el mueble. Entonces me excité al tener el pensamiento de que mi madre y su vecina tuvieran relaciones lésbicas. Recuerdo que una de esas tarde en que ellas fueron a tomar café, yo estaba en mi habitación estudiando y de momento empecé a escuchar ruidos en el piso de Maite. Él agarró la cabeza de mi madre con ambas manos y la movió follando su boca con un ritmo y una profundidad que le produjeron arcadas a ella. |