Pasan las horas, cuando recibo un mensaje al móvil, Urgente, ven a mi casa, tenemos que hablar. dormida, llego tarde a la escuela, me visto como un rayo, me pongo una camiseta y una falda que me llega por encima de las rodillas, cojo la mochila con las cosas y me marcho, llego a tiempo y consigo coger el autobús, dentro de el me noto extraña y me doy cuenta que se me han olvidado ponerme las bragas. Lagrimas de impotencia y dolor brotan de mis ojos, Carlos se me acerca y me dice. ¿FIN? Vota si quieres que continúe la historia y como continuarla. Así tras varias veces consecutivas, me canso de el y le contesto en voz alta. Decidí no darle importancia y tratar de aparentar normalidad. |