Mi madre y ella se conocieron por casualidad, bueno más bien por Joaquín. Vaya niña, no debería dejarte beber, pero… jajaja era broma, bueno ¿te vas a quedar mucho por aquí? su cuerpo estaba moviéndose, tenía ganas de bailar. Si hija, y alguien pegando voces, ¿Qué quieres de mí? Déjame morir tranquila…Jajaja nada que me voy con Sara que me va a ayudar con un examen ¿ok? Te he dejado comida y una aspirina, a ver lo que haces jajajaja. Fui muy revoltosa a mis 16, con esa edad perdí la virginidad con un hombre y me comencé a fijar en mujeres, aunque nunca pensé que fuera nada serio. agaché mi mirada pero ella levantó mi cara. Fue a la cocina a por algo de beber, trajo un par de vasos de tinto de verano y unas pipas, la tele estaba encendida, había una de estas típicas películas cutres de domingo, por lo que comenzamos a hablar y surgió el tema de la noche del sábado:Inés, si anoche hice algo que te molestara o que hiciera que te sintieras ridícula dímelo, lo siento mucho, iba un poco bebida de tu casa… se puso un poco seria. |