No pare hasta que Mark me agarro fuerte e hizo que me pusiese de espaldas a él, agarrada a la escalera. Vamos a darnos un baño dijo tirándome su bañador encima y empezando a correr hacia la piscina. , entonces el se quedo parado, jadeando, temblando, supe que se iba a correr, deseaba su semen como una desesperada, lo deseaba por dentro, pero también deseaba que me regase toda con su lechecita blanca y caliente; como si me leyese mis deseos, Mark saco su polla de mi culo y empezó a vaciarse sobre mi espalda y nalgas entre tremendos gritos de placer, sentí como durante gloriosos segundos su leche me iba cubriendo toda. No se exactamente la gente que habría en los apartamentos, porque no soy demasiado cotilla, pero si se que había un chico, de unos 26 años que me volvió loca nada mas verle. Debido a mi timidez, apenas había cruzado cuatro saludos con el chico del que os hable antes, al que voy a llamar Mark; pero le observaba a escondidas y sabia que bajaba a bañarse a la piscina en una hora en que no había casi nadie o nadie, cuando los pocos inquilinos estaban en la playa; aquel día, ademas, coincidió en que era domingo, mis hermanos habían salido fuera y la soledad en los apartamentos era total. El me contesto y note su mirada pegada en toda la parte trasera de mi cuerpo, aunque os parezca mentira pude sentir su deseo. |