Perdona mamá no quiero que te enojes por lo que dije. Le despojé de los molestos tejanos y cogí con fuerza su verga adorándola con la mirada. ¿Y por qué iba a darme vergüenza que mi hijo me viera desnuda?No sé mamá, si a ti no te incomoda a mi tampoco. Cuando yo abandonaba aquella oscura banana la recibía mi amiga al instante chupando con decisión y ayudándose con su mano. Me levanté con dificultad y me aproximé a ellos preguntando a la muchacha si podía participar del festín. Tu también me haces muy feliz. |