Me pareció sorprendente la calidad de sonido de mi homecinema, hubiera jurado que el tipo entraba de verdad por el ruido de la puerta. Bueno, sí, sí, podría decirse que sí. Marta tomó el mando del dvd y lo puso de nuevo, la reproducción siguió exactamente en el mismo punto. Elena y yo ya teníamos la vida resuelta para entonces, ambos provenimos de familias con grandes negocios, y ambos somos los únicos descendientes, con lo cual en nuestro patrimonio se encuentran 2 empresas muy rentables. El chico subió la falda de Elena hasta que su culo quedo al descubierto y entonces empezó a tocarle los cachetes mientras los 3 reíamos. Pues mira como sigue, porfa, que me hace ilusión que la veas, y si me dejas verla contigo más. |