Me quito la camisa y me empezó a lamer el cuello, mordisqueándome la oreja, y acariciándome el pecho deteniéndose en mis pezones, que se encontraban erectos como dos flechas. Calculo unos 20 ó 21 cts. Los dos abrazados, y acariciándonos no dejábamos de restregar nuestras pollas una contra la otra, como si se tratasen de dos espadas que estuviesen luchando, esperando a ver quien gana la batalla. Mi cuerpo se fue desencajando por las sacudidas de placer que en cada disparo iba efectuando, era uno de los mejores polvos que hasta la fecha estaba experimentando,Después de recuperarme del éxtasis de placer, era la hora de recompensar a mi nuevo amigo, y quería pagar con la misma moneda. Al cabo de un rato apareció Joan con un pantalón vaquero tipo pirata y una camiseta blanca ajustada que podía intuir sus pectorales y vientre plano. Estaba terminándome de lavar las manos cuando oigo que Joan me dice desde fuera, quieres tomar algo, ( en mi interior pensaba pues todo tú quiero), no gracias ya he desayunado antes de salir de casa. |