De hecho nada nuevo en la historia de la humanidad solo que esta vez eran las mujeres las que dirigieron los destinos de nuestro reino y supieron consolidar sus conquistas. Qué edad tenía Disenk cuando la pusiste a servirnos, madre?—No lo sé. Estaba desnuda, el cuerpo perlado de agua tibia, el cabello mojado le caía en gruesas guedejas sobre sus hombros y espalda. Le había enseñado a cabalgar y disparar el arco a la vez, sujetando las riendas con la boca. Tenía su lógica. Mandó quemar docenas de pueblos. |