Me fui a casa, mi madre llegó unas horas más tarde, serian las 5 de la mañana, dormí tranquilamente pensando en lo sucedido, realmente no sabía de que iba esto pero ella parecía sentir por mi cierta atracción. Fue a la cocina a por algo de beber, trajo un par de vasos de tinto de verano y unas pipas, la tele estaba encendida, había una de estas típicas películas cutres de domingo, por lo que comenzamos a hablar y surgió el tema de la noche del sábado:Inés, si anoche hice algo que te molestara o que hiciera que te sintieras ridícula dímelo, lo siento mucho, iba un poco bebida de tu casa… se puso un poco seria. En cuanto acabe de ducharme salí, me despedí de todas, le volví a dar las gracias a Sara que me sonreía con dulzura, era como una amiga más. nos dimos un abrazo y me fui a buscar la ropa. La verdad es que esa ultima frase me desconcertó un poco ¿de qué debía tener cuidado?, no le hice caso, quizá era porque estaba aun un poco borracha. Yo estaba estudiando lo mismo en lo que ella trabajaba, por lo que si de por sí podíamos hablar durante horas, eso aumentaba el tiempo. |