Vanessa retrocedió asustada al contemplar la erección de la Chica. Mientras que una le levantaba el cabello por la parte de atrás y le mordía suavemente la nuca, la otra devoraba sus labios al tiempo que le estrujaba ambos senos de una manera casi violenta. Vanessa sintió como el semen era disparado hasta su garganta, hizo lo posible por no tragarlo. Aún con todos esos forcejeos las Chicas lograron llevar a Vanessa hacia el auto mencionado. ¡Está bien, está bien! ¡No me hagan daño, haré lo que me digan! ¡Por favor!Rogó Vanessa. La Chica lo evitó y tomando sus manos las colocó sobre las nalgas de ella forzándola a que las abriera de forma que pudo llegar a lo más profundo de ambas. |