Y muy gruesa. Mira si quieres como esta mañana no tengo demasiado trabajo, anulo unas visitas que tenia previsto hacer y nos vamos a mi apartamento a pasar los dos juntos un buen rato. podíamos. No te preocupes a mí me encanta la leche bien caliente. Me soltó y se agacho hasta lograr encontrar con su boca mi polla que introduzco en su boca y empezó a chupetear como si de un biberón se tratase, su lengua recorría mi capullo que me hacía estremecer de placer. Habían trascurrido tantos días que ya se me había olvidado el incidente, así que un día normal y corriente me dispuse a subir al metro con la avalancha habitual de todos los días y a la que se pone en marcha el tren empiezo a notar detrás de mí esa presión que no era lo normal de otros días, y noto algo que va creciendo y endureciéndome, yo inmóvil como un estatua, mi corazón se aceleraba y mi nerviosismo era cada vez mayor. |