Dime tu nombre. De repente abrieron la puerta. El camión parecía un transporte de reses recién salidas del matadero, por como nos tenían apresados. –me dijo Delta 8Me paso una botellita con agua, me enjuague un poco la boca para luego adoptar la posición sumisa, de rodillas con las manos atrás y con la cabeza medio agachada viendo los pies de Delta 8. ¿Habían más? Cada vez entendía menos. Nos ordenaron a todos ponernos en cuatro patas, y una vez acatada la orden, nos llevaron afuera del container. |