Vale, pero luego me lo cuentas ¡he! La muy jodida se ve que nos había visto cómo nos follábamos en el camino. Magda tenía un chochito rosadito y encantador y unas tetitas deliciosas. Nada más recoger a mamá en el coche y emprender el viaje hacia Segovia, supe que el viaje no iba a ser nada aburrido. Yo me quité el pantalón casi a tirones y salté sobre mamá, me acoplé entre sus piernas y se la clavé. Mi madre nos pilló cuando ella se estaba poniendo las bragas aunque Magda se le enfrentó para reclamar su parte en el festín, aunque eso señores, eso es otra historia y merece ser contada con todo lujo de detalles. Quizás ese día mi madre ya estaba alterada, quizás se alteró cuando le sobé el chochito, quizás sencillamente se dejó llevar por el momento, la oportunidad, la situación tan propicia o vaya usted a saber si lo que le ocurría a mamá en ese momento es que sencillamente tenía ganas de joder, el caso es que hizo un comentario de lo más provocativo:Si no fueras mi hijo te iba a echar un polvo que te ibas a cagar. |