Me senté y crucé las piernas. Después empecé a adjuntar la foto al currículum, y aumentó el número de entrevistas ;). Mientras el iba sonriendo y haciendo algunas preguntas. Además, al acabar de llegar, mi acento era muy deficiente, se notaba que venía de Rusia, hablo bien el español, pero el acento… me delataba. Movía el Mouse y le mostraba las impresiones que había hecho de su agenda y le mostraba que estaba sincronizado con su Blackberry cuando se me cayeron los papeles. Entonces repetí mi operación, me levanté, le entregué la impresión de su agenda de la semana y me recosté en su mesa mientras le enseñaba cómo chequear su agenda compartida y cómo aceptar y rechazar citas y cómo aparecía en el PC y en su Blackberry. |