Las manos de Ingrid cedieron y Enrique desabrochó el vestido de novia que cayó suavemente, dejándola con el velo, la ropa interior, las medias y un liguero. Los demonios quieren matarteTe arrancaron el corazónPero yo no puedo dejar de amarteY doy mi vida por oír tu voooooozLos guardias retrocedían, Saintblood parecía inmortal, pero su rifle se quedó sin balas, cogió su escopeta y destruyó el cierre para acceder a la azotea, detrás de el se cerraba una persiana de seguridad, Saintblood sonreía, Trinchera estaba vivo y seguía ayudándole. En cuanto Trinchera se fue, Ingrid miró a Enrique y le preguntó. espero llegar a la parte de quien se oponga a la boda que hable ahora o calle para siempre – bromeaba Enrique. Ingrid gritó de nuevo, pero esta vez del susto, Enrique casi se le para el sistema circulatorio cuando vió a Trinchera, pero luego lo abrazó diciendo. Saintblood puso la mano en su mochila y sacó un recipiente que contenía un corazón en un fluido nutriente. |