Cuando salí reconocí al grupo de personas que entró en el local, eran el grupo de mi madre y sus amigas, la verdad es que ya estaba acostumbrada a ver a mi madre allí, era joven aun, además le gustaba mucho la fiesta. oye Sara, muchas gracias mujer. Si hija, y alguien pegando voces, ¿Qué quieres de mí? Déjame morir tranquila…Jajaja nada que me voy con Sara que me va a ayudar con un examen ¿ok? Te he dejado comida y una aspirina, a ver lo que haces jajajaja. Pues la verdad es que si, te podrías haber quedado en vez de marcharte cuando todos. Fue a la cocina a por algo de beber, trajo un par de vasos de tinto de verano y unas pipas, la tele estaba encendida, había una de estas típicas películas cutres de domingo, por lo que comenzamos a hablar y surgió el tema de la noche del sábado:Inés, si anoche hice algo que te molestara o que hiciera que te sintieras ridícula dímelo, lo siento mucho, iba un poco bebida de tu casa… se puso un poco seria. Mi madre y ella se conocieron por casualidad, bueno más bien por Joaquín. |