Vamos a preparar algo de cenar, me gustaría que vinieras a la cocina conmigo. Patricia me indicó una vez concluida la reunión que ya tenia concertada una cita con el pintor, esa misma tarde a la hora torera de las cinco de la tarde debía estar puntualísimo en su estudio de un elegantísimo barrio madrileño. La cocina era un espacio enorme, la decoración era absolutamente de quedarte con la boca abierta, yo un modesto periodista jamás había visto una cosa igual. Estaba sumido en mi redacción, los timbres de teléfonos, las carreras de la redacción no iban conmigo, solo quería acabar esa maldita entrevista y olvidar a ese ser despreciable llamado Fernando Escalder, la primera impresión era la valida, nada de lo que había pasado el día anterior era ya bonito, me sentía sucio embaucado. Está bien, ¿Cuándo quieres que nos veamos y en donde?Creo que sería mas sensato vernos aquí en casa, si te apetece podemos almorzar juntos. Vamos a preparar algo de cenar, me gustaría que vinieras a la cocina conmigo. |