Ahora me toca a mí. Tengo ganas de darme un buen chapuzón que hace un calor insoportable. Córrete sí, córrete en mi culito. Busqué montones de razones para su falta de interés, creyendo en la presencia de otra mujer pero tras contactar con un detective para que me pasara informes de mi marido pude ver que no iban por ahí los tiros. Incluso llegué a posar mi mirada en la abultada entrepierna de un joven muchacho rubio que estaba tumbado boca arriba con los ojos cerrados. Jorge, ¿te molestaría si me quitase el bañador?. |