dijo Marta. Mi hija me estaba follando, y era la sensación más bonita y excitante del mundo, aún más al tratarse de ella que tenía una belleza sin igual. Me pareció sorprendente la calidad de sonido de mi homecinema, hubiera jurado que el tipo entraba de verdad por el ruido de la puerta. Cuando ya creía terminada la conversación con Marta añadió algo más. Al decir pensando en mi me dejo sin respiración, suerte que ella misma lo suavizo o me hubiera quedado sin aire un buen rato. No dejaba de pensar en mi hija, no como hija, sino como mujer. |