Lo que se dice una tía chula. Paleto, del Norte, como el bonito el antagonista, con negras. Dio un respingo al notar el contacto del blanco potingue, pero no quise que esa sensación le durase demasiado y, presuroso, acudí a la llamada de un sexo abierto, que cargado de nata, fue abordado por mis labios, por mi lengua y creo que hasta por mis dientes. Discúlpeme, creo que la señorita no la entiende. Empezó a juguetear con una, pasándola y repasándola por encima de las bragas –no era un tanga, pero sí una de esas bragas que se pegan a la piel sin una sola arruga: blancas y sexys. Paleto, del Norte, como el bonito el antagonista, con negras. |