A la hora acordada Tom estaba en la cafetería frente al edificio donde tenia el estudio el entrevistado, después de tomar un cortado los dos subimos al piso donde nos esperaban. Fernando me besó nuevamente, era un amante experimentado y sus besos hacian que mi piel se erizara de ese especialísimo placer que me prodigaba, yo me dejé llevar por aquel hombre de tan peculiar e irresistible personalidad. Después de oír perplejo aquella rocambolesca historia, no podía abrir la boca, mi asombro esa mayúsculo, pero le creía, sabia de esos montajes por intereses económicos y entendía que ese hombre se encontrara inmerso en esa estafa. Mientras este fue a la cocina por café Tom dispuso el set fotográfico junto al gran ventanal y un bello cuadro de amplias medidas. El resto de la mañana Jacobo la pasó a duras penas, nerviosísima, sn poder centrarse en su trabajo y borrando continuamente todo lo que escribía, menos mal que se posponía la edición del reportaje y tendría tiempo para recomponer todo el desaguisado. Lamió mis pezoncillos erectos y doloridos de tanta excitación, nos colocamos en una postura oportuna para poder realizar un magnifico sesenta y nueve que nos hizo delirar de placer durante largo rato. |