Fernando le esperaba con la puerta abierta y le invitó a pasar al amplio salón del ático donde vivía y trabajaba, la cara de ambos era tensa y el ambiente se palpaba violento para los dos hombre,El pintor tomo aire y se lanzo a contar a su nuevo amigo todo lo ocurrido. Fernando me movió de la postura que estaba y nos colocamos en la clásica postura donde yo con las piernas alzadas le veía cara a cara, acercó su boca a la mía y mordió furiosamente mis labios, introduciendo su lengua dentro de mi boca, llenándome de su rica saliva. Ellos han elegido por mí a la candidata, una mujer ambiciosa que desea poder, lujo y estar sentada en las mesas más influyentes no solo del país, sino del mundo y la herramienta perfecta soy yo. Desgraciadamente en esta vida soy un producto que hay que vender, mi arte está expuesto a las conjeturas de unos cuantos expertos que deciden que y como se vende, ellos deciden el precio de un cuadro mío, quien lo compra y que se vende. Los detalles de buen gusto se manifestaban en todo lo que aquel hombre tocaba, sobre la mesa un pequeño jarrón con flores frescas de múltiples colores, un candelabro con una vela aromática ardía entre nuestros rostros, el mantel era gris muy claro de lino y la vajilla una delicada creación italiana, las copas checas de un tintineo maravilloso llenas hasta la mitad de un frío vino del Penedés. Su cuerpo comenzó a moverse rítmicamente, un mete y saca cadencioso que provocaba deliciosas sensaciones de placer en todo mi ser, así follando despacio estuvimos por largo tiempo, a medida que pasaba el pintor iba imprimiendo un ritmo mas acelerado, su respiración se volvía entrecortada y los espasmos de placer se repetían con mayor frecuencia. |