|
|
| sexo gratis gay, sexo gratis gay gratis, sexo anal gay, fotos sexo gratis gay, sexo oral gay, fotos de sexo gratis gay, sexo gratis gay fotos, gratis gay sexo, duro video sexo gratis gay, sexo de gay fotos, de sexo gratis gay gratis, sexo hombres gay, relatos de sexo gratis gay, video gratis sexo gratis gay, gay joven sexo, chicos fotos gay sex, video de sexo gratis gay,gay negros sexo, video de sexo gratis gay gratis, gay interracial sexo, amateur gay sexo, relatos sexo gratis gay, sexo porn gay, sexo gratis gay teen gay, oriental sexo sexo gratis gay, xxx historias de sexo gratis gay, sexo entre gay, sexo grupal gay, gay movie sexo, gay maduros sexo, gay orgias sexo, vergas y foto sexo, gay con gay sexo, gay jovenes sexo, sexo gratis gay free, sexo com gay, anal fotos gay sexo, de gay oral sexo, sexo explicito gay, en gay sexo video vivo, sexo entre hombres gay, gay hard sexo, duro fuerte gay sexo y, gay jovenes muy sexo, gay negro sexo, cuentos de gay sexo, de entre fotos gay sexo, de gay hombres sexo, gay homens sexo, sexo galeria gay, gay negro porn sexo un, caseras de fotos gay sexo, desnudos gay honbres sexo, sexo gratis gay latino, casero gay sexo, galerias de sexo gratis gay, gay honbres sexo, de de fotos gay negros sexo, gay sexo chicos, anime gay sexo, solo sexo gratis gay, sexo gratis gay brazil, de galerias gay gratis sexo, gay orgias sexo, galerias gay sexo, gay gratis peliculas sexo, sexo gratis gay gratuito, gay hentai sexo, fuerte gay sexo, gay grátis sexo, com fotos gay sexo, gay gerontofilia sexo, gay grupo sexo, black gay sexo, caliente gay sexo, de gay gratis relatos sexo, gay mexico sexo, anal de gay sexo, chicos entre gay sexo, domain gay gratis.us sexo sexo, fotos galeria gay sexo, gay gratis hombres sexo, gay relato sexo, buscadores de sexo gratis gay, foto de sexo gratis gay, en gay sexo vivo, anal de fotos gay sexo, con gay negros sexo, de gay sexo site, de gay paginas sexo |
VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE sexo gratis gay
| Mini relato: Sin saber realmente cuándo ocurrió, de pronto ambos estábamos sin camisa y con los pechos desnudos. Tampoco recordamos el momento exacto en que se quitaron nuestros pantalones, y los franeleos continuaron por sobre ambas erecciones que se distinguían por dentro de nuestros calzoncillos. Juan estaba desesperado, y se me trepaba encima del muslo y me hacía sentir la dureza extrema a la que había llegado su miembro, mientras con su rodilla comprobaba la mía que amenazaba con quebrarse ante el menor descuido. Tampoco nos percatamos cuando nuestras prendas íntimas volaron por los aires para estrellarse contra el piso, pero nos dimos cuenta el momento exacto en que nuestras manos se humedecieron con nuestros jugos genitales que nuestros respectivos mástiles erectos emitían a granel y que ahora permanecían totalmente expuestos. Nos seguimos revolcando por el piso, dando vueltas por casi todo el departamento, golpeando contra las paredes y pasando por casi todos los ambientes, incluida la cocina y el baño. Cuando llegamos rodando al dormitorio, nos chupamos los pezones y de pronto giré y fui con mi boca en dirección a su entrepierna, lo que él también hizo en forma simultánea sobre la mía. "Esto era finalmente lo que tú llamabas ‘hacer un 69’, verdad?" Preguntó sin dejar de chupar torpemente pero saboreando en forma muy notoria. "Mmmmm mmmmmm mmmmm!" Asentí sin poder emitir sonido para impedir que su glande se escabullera de mi boca. La agitación de nuestras respectivas respiraciones hubieran hecho llamar al servicio de urgencia médico, en caso de que nos hubiera escuchado alguna persona desde el pasillo del quinto piso, ya que parecía que estábamos al borde de sufrir sendos colapsos respiratorios. Todo indicaba que necesitaríamos una máscara de oxígeno o algún otro método para hacer volver nuestro ritmo al adecuado. Pero estaba todo bien. Muy bien. Demasiado bien. No dejé de pensar en esa sensación extraña que tenía por mi corazonada de que algo malo iba a ocurrir en ese día. Tal vez estaba sugestionado con el tema de los análisis, y posiblemente mis temores eran infundados. Sí eso era así, entonces posiblemente ya habría pasado todo el peligro, y no pasaría de haber sido sólo una falsa alarma. Efectivamente, ya casi había pasado todo el día. Pero me conozco.
No dejamos de mamarnos ni un segundo, hasta que de pronto mis testículos sintieron cómo una gruesa y áspera lengua les acariciaba con ímpetu. Me dejé llevar por unos instantes, preso de un placentero sentimiento anhelado largamente, y mis labios soltaron su pene para dejarme embriagar por el placer que me estaba dando mi amigo y concentrarme en sentirme feliz por ser mamado por alguien que me deseaba y me quería sobremanera. Con su mano me tiró toda la piel del miembro, dejando todo mi glande visible y expuesto sin protección alguna. Sentí su áspera caricia como si estuviera saboreando su plato preferido. El placer que me estaba brindando llegaba a límites inusitados. La excitación estaba obnubilándome la razón, y mi sexo latía desesperadamente en espera de cada estocada de su lengua que me llenaba de gozo. Sus lamidas no eran sincrónicas. Cuando esperaba la siguiente, mi pene se ponía en tensión, y todo era en vano ya que no arremetía en ese momento. Un segundo después de aflojar la expectativa, su lengua firme y poderosa, arrollaba ese glande nuevamente que lo estaba invitando a saborear. Esto era indescriptible, lo máximo. Lo hacía adrede, y me |