Sexo casero Fotos: fotos sexo casero,fotos de sexo casero, sexo casero fotos, fotos sexo casero gratis, fotos de sexo casero gratis, fotos gratis sexo casero, fotos gratis de sexo casero, sexo casero fotos gratis

 

 
 
 
 
 
 

 

¿MAS FOTOS?

ENTRAR

Sexo casero

¿AHORA VIDEOS?

ENTRAR

otros links de interes

fotos gratis gay

Voyeur gratis

Sexo gratis

Sexo Gratis

Lesbianas

Acabamos sobre el suelo, sudorosos y felices.

Sumisión, degradación y desefreno.

Casi siempre veía al negro los sábados, después de trabajar mediodía ya sabía que nos citabamos en casa de Mercedes donde pasaba por mí y me llevaba a algún motel donde teníamos la mayor parte del tiempo breves encuentros porque a él sólo le gustaba penetrarme por detrás además del sexo oral que le gustaba que yo le hiciera, a mi me seguía excitando mucho el trato que me daba, la vulgaridad con que se dirigía a mi, no entiendo bien porque yo que de hecho nunca había sido sumisa en este sentido pero me gustaba que él me dominara de esa forma, la forma en que me manoseaba y me miraba. En ocasiones solía acostarse en la cama y me pedía que me desnudase mientras él sacaba su pene y empezaba a masturbarse, yo lo hacia con gusto frente a él ya que la forma en que me miraba mientras lo hacía me ponía bien caliente, luego me pedía que le hiciera sexo oral y yo lo complacia porque a mi también me encantaba meterme en la boca su pene oscuro, recuerdo que lo podía hacer en la cama con él acostado o en algun sillón mientras él estaba sentado pero lo que a él más le gustaba para esos momentos era estar de pie mientras yo estaba hincada con su pene en mi boca, saboreandolo, disfrutando su textura, yo cerraba los ojos y sólo me dedicaba a disfrutar su hombría, abría un poco los ojos para mirar la zona de su ombligo llena de vello y su piel oscura, también miraba su cabeza hinchada cuando estaba a punto de explotar y en ese momento me gustaba mucho pasar mi lengua ahí porque se sentía muy suave, lo miraba desde abajo y me sentía completamente dominada, con su mirada pesada y a la vez de placer demostrando que tenía total control sobre mi, dirigiéndose a mi con las frases acostumbradas - "te gusta mi verga verdad putita, se ve que te encanta mamarmela" - era algo que siempre me ponía bien caliente y yo también le hablaba así en el mismo tono – "si papacito, me encanta tu vergota" – en ocasiones me sentía culpable porque los sábados a mediodía todavía hay mucha gente trabajando, gente que desde las 5 am ponía sus puestos en el mercado o los de las fábricas desde las 7, y yo ahí hincada disfrutando de un pene duro y caliente en mi boca, besándolo y acariciándolo con mi lengua, me hacia sentir tan puta, después me levantaba y sus ordenes eran casi siempre – "empínate!" – o – "dame esas nalguitas putita" – y yo tomando su pene y poniéndolo en mi trasero lo obedecía, me tomaba con fuerza por las caderas y aprentandome fuertemente como tenazas con sus manos empezaba a penetrarme, ya había comprado lubricante para no sentir tanto dolor pero a él no le gustaba mucho que lo usara pero lo llego a aceptar, y por lo general dejaba su descarga dentro de mi, mientras los dos jadeabamos y gemiamos de placer, eso duro varios meses.

Y los jueves veía al arquitecto, quien al contrario del negro creo que llego a quererme, siempre me tomaba con mucha pasión y me trataba muy bien, en ocasiones él me hizo cumplirle algunas fantasías, recuerdo que quería que fuera yo su alumna y después tener relaciones, esa vez use una minifalda blanca tableada, calcetas y un sueter como de escuela y me sente en el borde de la cama del motel donde estabamos y cruce las piernas subiendome la falda, después de darme una como clase se acercaba a mi desabrochandose el pantalón y yo metí su pene en mi boca, mmmmmhhh me encantaba porque lo tenía bien grueso y llenaba mi boca con él, después él se perdía besando y acariciando todo mi cuerpo, me gustaba que se hincará y fuera besando mis rodillas y subiendo por la parte interior de mis muslos hasta llegar a mi vello donde aspiraba profundamente como queriendo quedarse con mi olor y empezaba a besarme y usar su lengua entre mis labios, metía uno o dos dedos en mi ano mientras me comía y me hacia sentir placeres intensos, luego se pasaba a mis senos donde se concentraba un rato largo en mis pezones, todo delicioso aunque él no era nada guapo. Lo que me hacia sentir culpable después era cuando llegaba a la casa, con sus besos y su saliva por todo mi cuerpo y el sabor de su semen en mi boca y sus descargas en mi interior y mi mamá me decía cosas como "te ves cansada, ve a acostarte te llevo la cena a la cama" y me consentía y me preparaba algo, sin la mínima idea de que su niña acababa de tener una sesión intensa de sexo con un hombre casado, casi 30 años mayor que ella, preferiría decirle que no tenía hambre y que mejor sólo iba a dormir.

Con Armando tuve sexo en otras 3 ocasiones pero por alguna razón ya no me prendía tanto, él seguía siendo novio de Ivonne y aunque estaba bueno el tipo algo faltaba, además que se acordaba de buscarme cada mes o algo así, nos fuimos alejando. Con mi novio preferí cortar, esa relación ya no nos dejaba nada a ninguno de los dos.

 

casero-1