|
No hubo respuesta. Los cinco chicos dirigieron su mirada hacia mí, con
una complicidad silente que entendí perfectamente, a pesar de la
semiembriaguez que me atolondraba. Estaba segura que ese día sería
bombardeada por cinco hombres al mismo tiempo. Y eso me asustó y me
alegró al mismo tiempo. En ese momento me sentí más desnuda que nunca,
vulnerable e indefensa. Los cinco se acercaron a mí y yo
retrocedí un poco, asustada porque no pensé que podría con los cinco al
mismo tiempo. Entre todos me sujetaron por las muñecas y las piernas y
me llevaron al dormitorio de Alba, quien aun yacía en la cama
semiinconsciente. Con poco cuidado, entre dos la tomaron por las
extremidades y la depositaron sobre la alfombra del piso. Ella medio
despertó de su letargo, pero inmediatamente volvió a caer en el profundo
sopor. Ni modo, tendría que enfrentarme yo sola a la jauría que tenía
enfrente. No les costó mucho a los chicos apoderarse completamente de
mí... Claro, ya me encontraba desnuda entonces. Así que cinco bocas
febriles y hambrientas comenzaron por recorrer palmo a palmo
completamente mi cuerpo. Aquello era excitante, puesto que yo no sabía
de donde me llovería el próximo beso, lamida o mordisco... y siempre me
sorprendían. Poco a poco, más pronto que tarde, me invadió de nuevo una
exquisita sensación de lujuria, de deseo irrefrenable, de penetración
urgente, mientras dos de ellos manoseaban y lamían mis pechos, otro el
abdomen, otro mi sexo y el último mis muslos.
Como si se hubiesen puesto de acuerdo sin palabras,
cuatro de ellos se hicieron a un lado y uno me colocó boca arriba y sin
decir nada se abalanzó sobre mis piernas abiertas, hundiendo por
completo su virilidad en mi vagina. De nuevo las sensaciones recorrieron
mi cuerpo, aventándome hacia un abismo de gemidos y movimientos
espasmódicos y convulsivos. Por entre el velo de neblina del placer,
podía divisar a los otro cuatro alrededor de nosotros, masturbándose
como locos mientras nos contemplaban. Antes que yo, el que me penetraba
alcanzó el orgasmo derramándose dentro de mí.
Rápidamente, otro de ellos dejó su lugar alrededor de
nosotros y me empalmó sin consideraciones de una vez, limpiamente. Y de
dos o tres movimientos, terminó en un orgasmo, de los más rápidos que he
visto (sin tomar en cuenta que desde hace ratos se estaba pajeando él
mismo).
Pensé que lo que seguiría sería que otro de ellos se
acercaría y me penetraría de la misma forma pero no imaginé que lo que
seguiría me llevaría al borde de la locura.
Otro de ellos se recostó en la cama, con su garrote totalmente
enhiesto y engrosado por la excitación y entre dos me alzaron y me
recostaron sobre él, haciendo que mi vagina encajara sobre su verga. Al
sentir el instrumento dentro de mí, casi automáticamente, sin pensarlo
mis caderas comenzaron a moverse como un torbellino desenfrenado
tratando que mis entrañas fuesen totalmente exploradas por el garrote de
carne viva. El chico que tenía debajo me afianzó rodeándome por la
cintura con uno de sus brazos, mientras una de sus manos bajó un poco
más, apuntando con uno de sus dedos hacia mi ano. Al posar su yema en la
entrada de él, una corriente eléctrica atravesó mi espalda, llegando
hasta mi cerebro de donde rebotó y recorrió a la inversa el mismo camino
yendo a morir en mis extremidades inferiores. Todo ello en menos de la
mitad de un segundo. El chico comenzó a jugar con mi agujerito posterior
de una forma inusitada y original: sin meter el dedo, empezó a presionar
en mi ano, fuerte, rápida y repetidamente. Aquello puso duro y
constreñido mi esfínter rápidamente... y la contracción de éste me
despertó de nuevo el deseo de la penetración anal... |
| fotos sexo anal, fotos de sexo
anal, fotos sexo anal gratis, fotos anal sexo, sexo anal
fotos, fotos de sexo anal gratis, fotos gratis sexo anal, fotos
sexo gratis anal, fotos gratis de sexo anal, sexo fotos anal,
sexo anal fotos gratis, fotos anal de sexo, anal fotos sexo,
fotos anal sexo gratis, anal sexo fotos, fotos de sexo gratis
anal, sexo anal gratis fotos, sexo anal fotos caseras,
contactos de sexo anal con fotos |