¿MAS FOTOS?

ENTRAR

 
 
 
 
 
 

¿AHORA VIDEOS?

ENTRAR

Galerias de Fotos gratis

 

otros links de interes

 Fotos gratis gay

Voyeur

sexo gratis

Sexo Gratis

Jovencitas

Sexo Gay

 

 

 

 

Mini Relatos:
aunque mi encuentro con Sara no fue del todo casual, ya que me las apañé para quedarme con ella. Además de ser extraordinariamente guapa, su cuerpo engalanado para la ocasión con ropas ajustadas y un tanto provocativas era de infarto. No era muy alta, pero tampoco baja. Estaba delgada y sus curvas a pesar de no ser muy pronunciadas provocaban en mi incesantes olas de deseo por poseerla. En el preciso instante en el que la cogí por la cintura para enrollarme con ella, la excitación se apoderó de ambos, ya que por fin podíamos dar rienda suelta a todo el deseo contenido a lo largo de un día repleto de insinuaciones y provocaciones. Fue abrazarnos y nuestras bocas fueron a un encuentro apasionado, similar al de dos enamorados que han pasado mucho tiempo separados. Nuestras lenguas se exploraban fogosamente al mismo ritmo de la música que golpeaba dentro de nuestros pechos. En aquel momento, unidos a través nuestras bocas, parecía que todo alrededor dejaba de existir. En aquella discoteca sólo estábamos ella y yo. Esa sensación hizo que ambos nos desinhibiéramos y comenzásemos a abandonarnos a los impulsos de nuestros cuerpos. Mi excitación irremediablemente se reflejaba en un empalme cada vez más notorio, respondiendo ella con movimientos precisos que buscaban la presión y el calor de mi polla en su coño. Yo la agarraba con fuerza del culo, apretándola contra mí, mientras que ella abrazada a mi cuello empujaba hacia sí mi cabeza, prolongando aquel beso eterno. Sentía además cómo sus pechos se estrujaban contra mí, acentuando el deseo, la pasión sin freno de dos cuerpos jóvenes con ansia de sexo. Estábamos tan juntos que la misma sensación de nuestros cuerpos chocando me resultaba molesta. Yo quisiera fundirme con ella, ser una misma cosa, alejarme de los límites físicos de nuestros cuerpos... Y sin embargo, a cada roce de sus senos le respondía una embestida de mi polla, a su vez respaldada por su gemido dentro de mi boca. Y como un círculo infinito de placer nuestros movimientos cada vez eran más manifiestos, más explícitos. Decidimos por lo tanto alejarnos de la pista y camuflarnos en la oscuridad de los rincones del local. La mera separación de nuestros cuerpos para salir de allí acentuaba nuestro deseo, de tal forma que en el breve trayecto nuestras manos no contentas con ir unidas entre sí, se desplazaban certeras por nuestros cuerpos, sobándonos mutuamente el culo, la cintura, el cuello, el pelo,... Cuando llegamos al más oscuro de los rincones el espectáculo que allí nos aguardaba era alucinante. Rodrigo y Saúl, mis compañeros de piso se habían aliado en la conquista de una muchacha desconocida, y allí mismo los tres se entregaban al oscuro arte del sexo. La chica, con su camiseta de tirantes totalmente bajada mostraba una de sus tetas a Saúl, quedando la otra aun escondida en su sujetador. Al mismo tiempo con su mano le estaba haciendo una paja a Rodrigo mientras que con la otra mano sobaba el paquete de Saúl con lujuria. Éstos, por su parte, sobaban a la chica con descaro, Saúl entregado a la teta de la chica y Rodrigo por debajo de la falda de ésta parecía estar devolviéndole la paja que ella le estaba haciendo. Sara y yo nos quedamos atónitos, sin poder apartar la vista de aquella escena. Suavemente introduje mi mano en sus pantalones y comencé a frotar mis dedos contra su coño, que para mi sorpresa sentí depilado. Sara me miro y rápidamente se puso delante mía, dándome su espalda pues quería seguir contemplando el bello panorama que Saúl, Rodrigo y la chica nos deparaban. Como compensación a mis movimientos manuales, ella apretujó su culo contra mi verga, totalmente empalmada, moviéndolo suavemente de arriba hacia abajo y a los lados. Además cogió mi otra mano y se la puso en una de sus tetas, obligándome a masajearla con fuerza. Por lo visto le gustaba ver a otros follando y tampoco le desagradaba exhibirse otro tanto. Y eso me excitó aún más si cabe. Debió notar que mi polla la pobre sufría en la dura cárcel de mis vaqueros, por lo que sin girarse siquiera desabrochó mis pantalones dejando que mi dura polla se liberase apuntando directamente hacia ella. La tomo con cariño, deslizando suavemente su mano sobre ella, comenzando a hacerme una paja alucinante. Debido a ello mi mano casi no alcanzaba su depilado coño, pero sutilmente ella lo solucionó bajándose un poco sus pantalones dejando así el mínimo hueco que me permitía meter mi polla entre sus nalgas, volviéndonos a juntar al máximo. Ella con mi verga entera siendo aprisionada por sus muslos y nalgas, y mojándose por el calor de sus flujos comenzó un movimiento oscilatorio hacia alante y atrás, apretando sus piernas, haciendo que mi polla recorriese toda su entrepierna. Cuando quise soltar mi mano de su coño para acariciarle así las dos tetas ella soltó un breve gemido de enfado, tomando de nuevo mi mano y colocándola encima de sus labios vaginales, obligándome a realizar un movimiento frenético sobre ellos. Mientras, con su otra mano seguía oprimiendo la mía sobre su pecho, sin dejar de mirar al fabuloso trío que teníamos delante, donde ahora la chica, arrodillada, les estaba haciendo una mamada de infarto a los dos chicos.
 
fotos sexo gratis, fotos de sexo gratis, fotos sexo gratis gratis, fotos gratis sexo, sexo gratis fotos, fotos de sexo gratis gratis, fotos gratis sexo gratis, fotos sexo gratis gratis, fotos gratis de sexo gratis, sexo fotos gratis, sexo gratis fotos gratis, fotos gratis de sexo, gratis fotos sexo, fotos gratis sexo gratis, gratis sexo fotos, fotos de sexo gratis gratis, sexo gratis gratis fotos, sexo gratis fotos caseras, contactos de sexo gratis con fotos
 

fotos sexo gratis-1